¿Quien va a derrumbar los muros que oprimen nuestra libertad?

Pensar que un muro ya se tumbó en Berlín cuando parecía impensable, da que pensar para cambiar el estado actual de las cosas que suceden a nuestro alrededor, creo que está en nuestas manos y no en la de los políticos cambiar las cosas, aunque nos vaya bien tampoco debemos confiar en bancos y en políticos sino solo en nosotros mismos.

Los “nuevos” derechos laborales en España- 1ª parte

Esfuerzo y trabajo

Con todo lo que está sucediendo estos días con las manifestaciones promovidas desde el #15M hasta llegar al #15O y desde el movimiento de democracia real ya, y aunque se diriga el grito de lucha y defensa contra los políticos y contra los bancos, las consecuencias que llevan a estar indignados es que gracias a nuestros políticos y a nuestros queridos bancos, mucha gente se ha quedado sin trabajo, bien porque su contrato no ha sido renovado o bien porque siendo fijo – mayor estabilidad y garantía , se ven afectados por ERE’s, reducciones de plantillas, etc., en definitiva pérdida de trabajo, pérdida de identidad y un vacío de valores dirigido en un sentido: somos una herramienta del capitalismo o somos un instrumento de una orquesta donde tenemos una gran importancia.

La importancia de un cambio de ciclo en las relaciones laborales, viene motivado por dos variantes claramente diferenciadas: la relación empresario-trabajador o viceversa debe cambiar hacia un sentido más amplio donde uno aporta al otro y no donde uno roba al otro. La segunda variante sería la más complicada, el cambio de valores y aptitudes del futuro empresario, pues de su formación, conocimiento, asociacionismo y capacidad de análisis y reflexión sacaremos las referencias para que la relación con el trabajador cambie por completo.

La generación actual y la anterior, marcada a base de especulación y enchufismos personales o políticos, generán un estado de pasotismo y de abandono del esfuerzo generado por una pérdida de valores empresariales, enfocados a un enriquecimiento rápido y más o menos fácil, contra una serie de valores marcados por la austeridad, sacrificio, apoyo, emprendimiento y ganas de hacer las cosas bien hechas. Esa actitud nunca se ha desarrollado pues se debe partir que el nivel formativo – no tan solo el de enseñanza – sino el de formación emprendedora o empresarial brilla por su asuencia y faltan capacidades que hagan fuerte al tejido empresarial actual. Creo que para el futuro debemos incidir en la formació activa y proactiva del trabajador y una preparación previa del futuro empresario – el Estado no tiene interés en ello – pues así consigue mayores ingresos a costa de la falta de conocimiento.

Debemos partir de una serie de puntos que se deberían estudiar y modificar de tal forma que el derecho laboral – y el práctico aplicado, sea ágil, sin dudas legales y adaptado a realidades de PYMES y no de gran empresa. Para ello se debería reforzar más el convenio de empresa y como consecuencia de eso, resurgiría el asociacionismo sindical para obtener una mayor y mejor defensa de los intereses de los trabajadores, queda de manifiesto que los mayores perderdores de esta crisis a nivel de organización además de los partidos políticos son las asociaciones empresariales y los sindicatos.

¿Si se refuerza el convenio de empresa no sería más útil su aplicación para adaptarla a la realidad de la propia actividad empresarial?

¿La formación para optar a crear un negocio, empresa, debería pasar por una formación mínima instada por las propias organizaciones empresariales con la participación estatal y autonómica?

¿No creéis que el mayor cáncer que fomenta el fraude es el coste tan elevado de las cotizaciones sociales y el uso fraudulento de subvenciones y bonificaciones de toda índole?

El esfuerzo colectivo y creer que solo con nuestro sudor y trabajo se lograrán estas metas, es la clave para crear un nuevo ciclo laboral donde la legislación vaya de la mano de la realidad laboral y no por detrás o dictadas desde los grandes despachos de unos señores que no viven en este mundo real.

Esperando al #20-N, #15M, #revolución o #involución

manifestación

Tras empezar a escuchar y leer ya días de previas “chinitas” políticas entre los dos partidos mayoritarios en España – simil futbolístico a una liga de fútbol de dos(Barça y R. Madrid) , salvando las distancias, nos encontramos ya en el momento en que los representantes de los partidos hacen comparecencias, ruedas de prensa, entrevistas y se calientan motores para un otoño muy caliente. La economía centra la tensión – por encima del terrorismo y la crispación política -, que si la crisis es culpa de unos, que si la herencia viene de lejos, que si prometo tantos puestos de trabajo, y más propuestas que siguen y seguirán cayendo con la duda del contrario si el que propone lo podrá llevar a cabo.  Desde el jueves ocho de septiembre ya se puede tener acceso publico a la declaración de bienes de diputados y senadores, no creo que cambie eso mi concepto sobre la clase política, solo genera un punto de transparencia, necesario en cualquier democracia con un mínimo de sentido común y madurez.

Pero sigo creyendo que gane quien gane el famoso #15M seguirá siendo una hermosa utopía que si no es recogida por algunos grupos minoritarios, no cuajará y lo peor de todo esto es que alguno de los partidos llamados mayoritarios, se está apropiando por puro caza del voto de ideas promovidas por el movimiento del #15M, desde aqui ánimo a este movimiento que todas estas ideas de gestión y/o políticas las registre a través de una asociación de afectados o como se pueda jurídicamente plasmar para evitar que les roben la propiedad intelectual de dichas ideas.

Creo que el día 21 de Noviembre, todos nos levantaremos pensando que se habría podido hacer más. Creo que queda mucho camino, si no se consigue desde un nuevo partido político o una asociación de asociaciones del 15M que aglutine todas las ideas y se vayan promoviendo por recogida de firmas, para bien modificar legalmente o bien suprimir determinados aspectos que afecten a las propuestas que se vinieron haciendo desde el llamado consenso de mínimos.

Lo siento por los muchos que creimos que esto iba a cambiar, me gustaría creerlo pero no será el día 21 de Noviembre del 2011. Otro día será……

Como los medios de comunicación nos cambian, o quizás nosotros los cambiamos

De un tiempo a esta parte ya he perdido una adorable sensación, especialmente los domingos que era el único día que lo podía hacer, y es leer un periódico en formato papel como toda la vida. Mi mujer aun lo hace algunos domingos, yo desisto, primero porque me falta el placer de la tranquilidad de una mesa y un café y tener todo el tiempo del mundo – con mi hijo ya es imposible – de tener un diario impoluto en mis manos y disfrutar del olor de su tinta y de unas noticias en principio interesantes. Por eso y porque tengo un tablet playbook de Blackberry, me puedo descargar algunos diarios y disfrutar de su lectura en cualquier lugar y momento del día, intento que sea una práctica habitual de forma diaria para estar medianamente informado.

Pero el fondo de todo esto, es ir más allá, ¿es ver como la información llega a nosotros?, no, no es así, sino es llegar a como los medios de comunicación quieren llegar a nosotros. Parto de una teoría -humilde, es mi teoría – que la información va demasiado rápida para que un periódico tradicional pueda a las 8 de la mañana alimentar tu curiosidad y saciar de noticias nuestro interés cultural, político, social o deportivo. Digamos que eso sería la parte romántica, creo que la prensa tradicional se está reciclando para no perder su batalla contra la Red, de tal forma que recuperen el terreno perdido y a través de los nuevos formatos – digital, móviles, tablets , etc, consigan recuperar el encanto que entonces tenían, con material multimedia, información diferenciada de la habitual y por supuesto y lo más importante, actualizada.

Pero al final, creo que nada va cambiar, que los medios de comunicación por cuestiones lógicas de adaptarse a los tiempos que corren, se deben reciclar o desaparecer, así son las normas de juego en esta partida de la prensa escrita – otro aspecto sería el actual modelo de televisión -, la sangría laboral sigue sin parar en los medios escritos tradicionales, con más despidos y contratos sostenidos con peores sueldos, para intentar salvar un modelo de negocio que si o si debe cambiar, pero desde sus cúpulas.

La pregunta sería: pretenden ellos cambiarnos con sus lobbys de poder y presión? Pretenden cambiar un modelo de negocio cuando lo que hace falta es dar más poder a la propia información y dejarse de sectarismos de otras épocas y dedicarse a buscar la verdad, a informar y a ilustrar a una sociedad que poco a poco sale de su cueva, para revelarse y reclamar más capacidad de opinión y decisión en esta sociedad actual que nos ha tocado vivir.

#spanishrevolution y #reflexión y algo más

Me pregunto si a estas horas, cuando ya finaliza la jornada de reflexión y algunos están más pendientes de si su equipo de fútbol baja o no, ya habremos reflexionado sobre todo lo que está pasando por delante de nuestros ojos, me gustaría pensar que sí, me gustaría creerlo, me gustaría ver que dentro de un año cuando las elecciones sean por la elección de un nuevo gobierno, veamos la figura de uno o nuevos partidos – inevitable – si queremos que todas estas acampadas, actos, protestas, manifestaciones tengan un efecto deseado. No pensemos en cambiar este sistema capitalista en asambleario o cooperativista desde fuera, no pretendamos que desaparezcan todos los partidos políticos actuales. Tampoco creamos que la mayoría de la gente esté a favor de esta revolución. Hay mucha gente que no quiere perder sus privilegios o que simplemente cree que ellos ya hicieron su revolución, ahora el esfuerzo depende de otros, de aquellos que un día nacimos con la fecha de caducidad de una dictadura, que nos dieron casi preparada y masticada la democracia cuando empezabamos a estudiarlas en nuestros libros de texto de la escuela y que veíamos como España entraba en la Unión Europea, luego veíamos que ya nos sentíamos bien europeos con las olimpiadas y la expo del 92, y que pensabamos que tras los despilfarros y abusos de los amiguisimos del PSOE y posterior entrada del PP se iba a arreglar todo, luego vino el euro – eso merece un post especial – pensabamos ahora esto irá genial y luego cuando todo era maravilloso y tras ver un 11-S  y un 11-M, la debacle llego en forma de plaga bíblica,  una quiebra casi del sistema, los bancos lloran a los gobiernos, la gente desconcertada y el Estado endeudado, las familias más, oh desastre. La confianza de los bancos se derrumba, lo que antes valía mil no vale tanto, creíamos que todo era perfecto que seríamos siempre clase media acomodada con ganas de ser algo que no podíamos alcanzar amparados en un consumo sobrevalorado – que bien nos sentíamos con eso – , el dinero casi todo lo puede, casi todo. Pero claro no contábamos con el riesgo que suponía tener un euro fuerte y prestar dinero a nuestro amigo de EEUU para que hiciera locuras con él, que negocio montado, luego lo que presto volverá con ganancias, fatal error, eso no fue así, porque al otro lado del charco la cosa aun era peor – pero mucho peor. El sistema capitalista en sí no es malo, quien con su esfuerzo consiga más se lo merece, pero luego que aporte a la sociedad en forma de impuesto. No creo que a estas alturas 47 millones de españoles queramos vivir en forma de comuna, trabajar como cooperativa y usar el trueque en lugar de moneda de curso legal.

Muchos cambios deberán pasar para que esta reflexión tenga un final que muchos pretendemos. Que queremos cambiar la ley electoral, pues lo hacemos, que queremos que los políticos no cobren pensión vitalicia por pocos años de trabajo, pues lo hacemos, que los bancos paguen por su avaricia, pues nacionalizamos la banca como en Islandia, pero también habrá que tener en cuenta muchas otras cosas para que esto funcione: no pretender que el Estado me subvencione todo, que se persiga tanto al trabajador y al empresario en la economía sumergida, que se fiscalice mejor la prestación y el subsidio que se da al parado – sin formación de 8 horas diarias no cobras -, que desaparezca tanto subvención fraudulenta, que consigamos que los mayores defraudadores del sistema – los ayuntamientos – sean auditados a fin de no estar pidiendo dinero a las CC.AA. ni a la Administración central, que consigamos cambiar nuestros sistemas de pensiones – la vaca no da para tanto – que el Estado garantice un mínimo y la mejora sea por nuestra cuenta al estilo alemán, que tengamos una educación no politizada, de libre pensamiento y más práctica….y así podía seguir 24 horas escribiendo sobre cambios por hacer.

No olvidemos que todos los cambios llegarán pero no dejemos de pensar por nosotros mismos, sin olvidar que nuestro vecino de nuestro edificio, del que toma el café en el bar a nuestro lado o de quien tengo al lado en la acampada que estos días lucha por todo esto no piensa al cien por cien como yo, y todo esto tiene un sacrificio, dejar de pensar en todos mis deseos y pensar en todos los deseos de los demás, pensar en colectivo y no en individual. Esperemos que esto valga la pena, quiero poder contarle a mi hijo de dos años y medio cuando sea grande, que un día la sociedad se canso de chupar de la teta y de no saber que hacer para decir aquí estoy yo y quiero que mis gobernantes hagan esto por mi país.

Como leí hace poco, hay dos tipos de personas los que esperan que el Sol les despierte y aquellas que hacen despertar el Sol.

Algo está cambiando

Por fin me decido a escribir mis primeras líneas, arrastrado y anímado por la situación actual de cambios en la sociedad y especialmente en la juventud. Todo empezó como anécdota por las ganas de ver que pasaba, pero 10 han arrastrado a cientos y estos a miles y no lo para nadie, la duda es saber que pasará el día 22 de mayo y además que es la clave que pasará el día 23 de mayo. La llamada #spanishrevolution es una realidad, muchos medios los han atacado, otros timidamente hablaban de ellos como algo pasajero prestando más atención en incidentes posteriores que en el sentido y el fondo de su reclamación. Están cansados – estamos cansados – de que nos prometan trescientas cosas, justifiquen doscientos cambios, nieguen treinta y digan que el resto no se puede hacer por falta de presupuesto. Como ya escuché hace unas semanas toda una generación de jovenes está cansada de promesas, de dinero que no llega, de trabajo que no llega, de oportunidades perdidas. Y con ellos padres cansados de ver a sus hijos sin futuro sin trabajo sin ganas de nada, además la propia cultura, la propia sociedad les ha llevado a esto, todos somos un poco borregos, nos llevamos por lo que está de moda. En mi generación no estaba mal visto trabajar y estudiar una carrera universitaria a la vez, luego solo se estudiaba, luego ya solo se trabajaba para ganar dinero rápido, luego ese dinero se fue, luego ese trabajo no llegaba y todos se quedaron esperando a que “papá Estado” les diera una solución.

Parece que la gente se ha dado cuenta que la solución está en nosotros mismos, de si queremos podemos cambiar las cosas, no importa querer ser un anarquista, simplemente estar dispuesto y tener las ganar a aportar ideas de una forma u otra, a generar valor, a apoyar al que tenemos sufriendo al lado, en definitiva a compartir todo aquello que puede hacer que entre todos se levante este país de oportunidades, pero donde la burocracia y el propio sistema te fagocita.

Desde aquí ánimo a que si queremos, podemos. Pero por favo dejemos a un lado el conformismo. No digamos que bueno lo dejamos estar así, hay algo más después de esos tres partidos que todos sabemos que han promovido y han dado pie a esta reacción.