¿Podría ser mejor pero es así verdad @HacheRomero ?

Es de justicia llegar a estas alturas del verano y tener un tiempo para reflexionar, también para acordarme de quien un día comentó en twitter que un post sin darse cuenta me lo había dedicado, la verdad Héctor, me quedé en ese momento impresionado, sin palabras. Admiración por ese honor.

Todo empezó en julio de este año cuando Héctor en este post de su blog – recomiendo su lectura -hablaba tras la victoria de la Selección Española de fútbol en la Eurocopa ( de detalles y gestos que honran la forma de obtener esa victoria) de algo muy en boca de todos en estos tiempos de incertidumbre y de crisis en muchos ámbitos no solo en lo económico pero también de una generación que hemos crecido practicando deporte donde los triunfos deportivos nacionales eran menores pero siempre en aumento. Me sentí muy identificado con tu post Héctor y lo comparto al 100%.

Coincide que escribo estas líneas un día después de que la selección de baloncesto absoluta obtenga una llamada “plata dorada” por su final ante el Dream Team II en los Juegos Olimpicos de Londres 2012. Era un éxito ya llegar a la final, un premio en si mismo, pero el reto mayor de obtener la gloria del Olimpo se rozó, el susto se lo llevaron y aun les dura creo yo. Recuerdo el verano en que España ganó su mundial junior 1999 precisamente ante USA y recuerdo donde estaba, no fui capaz de entender la magnitud del éxito obtenido, ahora sí lo entiendo. Cuando ves que desde 1999 hasta 2012 se han hecho bien las cosas es porque algo funciona y si funciona mejor no tocarlo, los jugadores pasan, unos se quedaron por el camino,otros han alcanzado la gloria, he visto cosas que no pensaba ver en mi vida y he disfrutado con ellas. La cultura del fútbol como droga del pueblo es un mal que tenemos que asumir, la cultura del deporte como herramienta motivadora es algo que no debemos perder, es parte de la educación que nos dieron, basada en el esfuerzo y en el trabajo y no en el pelotazo que ha llevado a este país al ridículo más absoluto en muchos ámbitos y donde no hay héroes ni dirigentes ni referentes. Afortunadamente queda un ejemplo para intentar transmitir a nuestros hijos, espero que algún día mi hijo obtenga una formación y unos conocimientos para ser alguien de bien e independientemente si le gusta o no el deporte que aplique el trabajo y el esfuerzo para lograr sus medallas(logros) en la vida. Y si algún día juega en la calle a fútbol o en una pista de basket  o si llegado el caso llega a jugar en alguna actividad deportiva federada, espero se encuentre con tu hijo Héctor porque al menos sabré que está con un chico que su padre le transmite esos valores. Hoy por hoy cuando ves jugar a tu hijo o practicar alguna actividad deportiva y sus mini-retos son enormes gestas, ves la dimensión de donde han llegado los ídolos del deporte.

El reto es que esa cultura tenga calado y no solo sirva para criticar de forma interesada diciendo que España parece el niño tonto del cole que solo destaca en deporte. De todo lo malo debemos sacar alguna lección positiva y la que creo sacamos Héctor y yo es que con esfuerzo, compromiso, valores, respeto y mucho trabajo se pueden conseguir grandes cosas en esta vida y en el deporte hemos visto situaciones donde prevalece más como se ha obtenido una victoria que la victoria en si misma. Entiendo y respeto al que no le gusta el deporte pero el mensaje que deja tanto para la educación de los pequeños e incluso como técnicas para las empresas y las organizaciones es inmejorable. Detrás de cada éxito y de cada fracaso en la vida hay una persona, lo mismo en el deporte. Usar esa persona contra actuaciones políticas es faltar al respeto de gente que optó por una opción al menos honrada, digna y limpia de ganarse el pan en pocos casos y en muchos casos de complementar su actividad profesional con un reto humano solo al alcance de unos pocos.

¿Podría ser mejor, Héctor,  el ejemplo de los deportistas españoles para que al menos nuestros hijos no se contaminaran de todo lo malo que nos rodea y que pudiéramos salvar al menos su generación?

Espero que un día nos encontremos en algún partido de alevines, infantiles o juveniles de lo que sea con nuestros hijos y disfrutemos del camino recorrido con ellos sin pensar tanto en la victoria sino de verlos disfrutar del esfuerzo y felicitarles tanto si ganan como si pierden.

Semper Fidelis Hermano