Trabajar en funciones

      Usando el símil de las elecciones generales que se han celebrado hace dos días, he usado este titular – como punto de reflexión en la fuga de talento de las empresas – para hablar de un factor que parece muy común, más de lo que parece en las empresas y en especial con aquellos profesionales tan cualificados y que no pueden desarrollar toda su capacidad y todos sus conocimientos. En muchas ocasiones el profesional huye de una organización en el momento que siente que no forma parte del proyecto para que fue seleccionado, se cambió el rumbo al plan sin contar con él o simplemente vino un nuevo jefe que por un ego desmesurado lo cambió todo sin tener en cuenta a su equipo de trabajo. Ganar un buen sueldo está muy bien pero los buenos profesionales, casi siempre, pueden elegir el proyecto y estar en modo provisional – al capricho de alguien que no se apoya en su equipo o que destruyó en dos minutos el trabajo de meses o años, puede ser el detonante exacto para un cambio de rumbo profesional.

¿Os suena este discurso? ¿Lo habéis sufrido y habéis decidido dar un paso adelante para cambiar de empresa sin esperar que el proyecto se reconduzca?

Todavía puede ser peor cuando una empresa es comprada por otra y mientras esperas que se tomen decisiones, todo el trabajo es provisional. Mejor ni hablar de situaciones de concurso de acreedores. Tenemos ejemplos en los últimos meses con empresas muy conocidas y esos profesionales deberán estar en funciones hasta que se centre el rumbo en las decisiones de negocio o legales.

El buen profesional no sabe vivir en funciones en su puesto de trabajo, o se siente útil o toma decisiones y quizás ahí es donde el papel de los departamentos de selección deben trabajar para que quizás vía promoción interna o renegociando condiciones puedan ser reconducidos, cuando afecta a parte del negocio se puede diseñar un plan pero cuando afecta a toda la organización te encuentras con un gobierno(dirección de empresa) en funciones

Cerramos o abrimos página

Se acaba el año, algunos lo liquidan o lo finiquitan o pasan página.

En cualquier caso tanto por hacer todavía mientras esa pila interior quiera que nuestras ideas y proyectos sigan alimentando cada mañana al despertarnos.

Mis deseos serían para aquellas empresas que todavía buscan esa pila interior:

1.- Pensar y planificar más antes de actuar. Rectificar sobre la marcha es bueno, corregir en exceso a veces no tanto.

2.- Saber comunicarse entre socios y colaboradores. Todavía más importante comunicar entre los miembros de una organización.

3.- Valorar el trabajo y remunerarlo como corresponde. Tanto el de colaboradores como el de empleados. Buscar fórmulas donde todos salgan ganando. No todo es dinero pero el tiempo vale dinero. Usar la imaginación para que todas las partes salgan ganando. El “No” por anticipado no sirve para sentarse a una mesa a hablar.

Buscar fórmulas para hacer crecer las ganas de no irse de un sitio es vital para una empresa.

4.- Valora a quienes trabajan para ti. ¿Si se van sufren? ¿Si se quedan quizás es por conformismo? Pararse a pensar es bueno, a hablar también pero a tomar decisiones es todavía mejor.

Ser agradecido es muy importante. La gente no debe estar atada a una silla pero sí a una motivación permanente.

5.- Genera siempre proyectos donde no todo sea facturar y donde las sinergias sumen para que las organizaciones crezcan. El dinero llegará tarde o temprano.

Se ha demostrado que crecer rápido es tan malo como no crecer. Paso a paso es todo mejor.

6.- Consulta tus dudas pero no a todos. Confía de verdad, comparte tus ideas y proyectos pero analiza bien con quien vas a llevarlos adelante.

7.- Si mides todo por números pronto te quedarás solo. Los números ayudan mucho a tener una mejor visión pero hay más cosas que se deben valorar en tu entorno. Ya sabes cuales son. Las ves cada día pero no te detienes en exceso a pensar.

8.- Comparte alegrías y fracasos. Es bueno y es sano.

9.- Si siempre te quejas nadie te creerá. Pero si aportas ideas y soluciones todos te escucharán por locas que puedan parecer.

10.- Sé tú mismo. Haciendo mejor a quien tienes a tu lado ganarán todos.

Y por encima de todo, sonríe.

Como le decimos mi mujer y yo a nuestro hijo. Con un por favor y un gracias…..y una buena sonrisa se te abren muchas puertas.

Feliz año lleno de éxitos.