Mi experiencia en #candidatosCAIB


Pasadas más de 24 horas del evento y teniendo en cuenta que a pesar de sentirme cómodo en las redes sociales, quedó muy patente que no es lo mismo escribir a un político en una red social que tenerlo cara a cara, creo que el evento salió bastante bien. El ánimo era bueno pero tenso, a medida que llegaban los candidatos y nos íbamos saludando, las distancias cortas ayudan sin lugar a dudas, todo iba tomando forma, fuimos tomando nuestro sitio y los nervios eran más para la organización por la “sorpresa” de la presencia de la prensa tradicional en el evento, cuando en el evento del 2011, según me comentaron, se les convocó y ni contestaron para decir que no podían acudir, en especial las televisiones, acudiendo muy pocos medios.*

Para no soltar una parrafada sosa y aburrida – y en política más – resumiré en unas breves menciones imitando un tweet de lo que aprecié y entendí durante el evento.

1.- Estuvo bien organizado y moderado, se comenzó en tiempo y se cumplió el guión, la seriedad ante todo para que luego se piense que en las RRSS están solo “unos frikis”.

2.- La tensión inicial con las primeras preguntas cambió a medida que funcionaba la ronda de los “preguntones”, tanto para nosotros como para ellos.

3.- A los políticos les costaba contestar con un si o un no.

4.- Aprovecharon las respuestas para intentar lanzar alguna crítica.

5.- Los políticos ganarían más votos acercándose más al ciudadano desde el minuto uno de una legislatura. En las distancias cortas aprecias muchas más.

6.- Los “preguntones” al menos por la parte que me toca, vimos mucha paja en los programas electorales.

7.- El político casi siempre tiende a criticar lo ajeno más que a crear ideas y acciones, en el acto se contuvieron por razones de guión y tiempo, limitando la extensión de la respuesta se mejoraba su calidad.

8.- Las redes sociales, siguen siendo la asignatura pendiente de los políticos en general, aunque se van viendo ciertos avances. Es un buen instrumento para socializar con los ciudadanos, de forma útil, si se sabe usar.

9.- Nos quedamos con ganas de más preguntas, si los políticos supieran las que no se pudieron preguntar, una hora más de preguntas y a saber que hubiese pasado.

10.- Las redes sociales ayudan a tener más información y en concreto, sobre programas políticos y candidatos, ese valor debe ser tenido en cuenta tanto por el propio ciudadano como el candidato y por el seguimiento que los medios de comunicación hacen de ello.

Acabaré con un mención a la foto que algunos habéis visto publicada en los medios de comunicación y en las redes sociales, donde en primera línea estaban los candidatos y en la tarima o estrado – por encima de ellos-  “los preguntones” (nos ha quedado creo el adjetivo), el simbolismo era significativo: el ciudadano por encima de sus futuros gobernantes para que nadie olvide que quien pone y quita gobiernos son los ciudadanos, más que nada para no olvidar el artículo 1.2 de la Constitución Española: La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

*Revisado día 14-5-2015 a las 7:09 horas

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Si no lo veo no lo creo

Lamentablemente una de las personas que debe dar un mayor ejemplo de cordura, rectitud y honradez deja un hilo en suspenso y una presunción que aunque de inocente, muchos ya la ponen en duda. Se trata de Carlos Divar, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), creo que todos o en general la mayoría ya sabrán de quien estoy hablando y de la noticia que ha ocupado unos cuantos titulares, si no los sabéis aquí tenéis unas pinceladas tomadas de algunos diarios: elmundo , elpais , lavanguardia , donde se pueden poner al día con algunos artículos.

Lo importante en toda la noticia para mi no es si es o no inocente(eso que lo diga la justicia), si dimite o no dimite(decisión que hoy sábado puede se tome en un pleno extraordinario del CGPJ), sino el hecho o mejor dicho los hechos que dejan en entredicho a una de las personas con uno de los cargos más importantes en nuestra democracia. ¿Por qué se ha llegado a esta situación? Falta de comunicación y de información por el Jefe o Responsable de Prensa de ambas instituciones(CGPJ Y Tribunal Supremo), los silencios que han alimentado aun más las sospechas y el manejar de forma algo impropia una situación tan difícil para la imagen de un estamento con tanta importancia para que nuestra democracia funcione.

Lo peor no es la persona que lo representa sino la imagen que deja sobre las instituciones que representa. Hasta ahora con todos los problemas que tiene España se había quedado al margen pero al final ha saltado la noticia y el escándalo la ha salpicado – no digo que los hechos sean o no ciertos – simplemente que se ha puesto en boca de muchas tertulias la persona de un organismo que es referente en la justicia de un país y que marca para bien o para mal el devenir de nuestra sociedad.

¿Que pensaremos los ciudadanos cuando nombren esas instituciones, que nos vendrá a la mente? Seguro que algo más que doctrina y jurisprudencia, saldrá por encima de todo el nombre de su presidente y eso ni es bueno para este país ni para la institución que representa.

El daño puede ser medio reparable o bien puede acabar de hundir nuestra democracia pero lo que no se puede permitir es que la gente siga dudando de él. O bien se abre una investigación o bien se dimite, la verdad siempre prevalece, pero el silencio condena a su dueño.

Lo peor de todo esto es que el otro día escuché un comentario diciendo que todo el ruido de sus gastos y dispendios resulta que es solo para tapar algo mayor y que no se puede decir por aquí para no ser demandado.

Hoy sábado o quizás en breve se aclare o se nuble más este problema, crucemos los dedos. Este país no puede soportar más esta situación.

Como los medios de comunicación nos cambian, o quizás nosotros los cambiamos

De un tiempo a esta parte ya he perdido una adorable sensación, especialmente los domingos que era el único día que lo podía hacer, y es leer un periódico en formato papel como toda la vida. Mi mujer aun lo hace algunos domingos, yo desisto, primero porque me falta el placer de la tranquilidad de una mesa y un café y tener todo el tiempo del mundo – con mi hijo ya es imposible – de tener un diario impoluto en mis manos y disfrutar del olor de su tinta y de unas noticias en principio interesantes. Por eso y porque tengo un tablet playbook de Blackberry, me puedo descargar algunos diarios y disfrutar de su lectura en cualquier lugar y momento del día, intento que sea una práctica habitual de forma diaria para estar medianamente informado.

Pero el fondo de todo esto, es ir más allá, ¿es ver como la información llega a nosotros?, no, no es así, sino es llegar a como los medios de comunicación quieren llegar a nosotros. Parto de una teoría -humilde, es mi teoría – que la información va demasiado rápida para que un periódico tradicional pueda a las 8 de la mañana alimentar tu curiosidad y saciar de noticias nuestro interés cultural, político, social o deportivo. Digamos que eso sería la parte romántica, creo que la prensa tradicional se está reciclando para no perder su batalla contra la Red, de tal forma que recuperen el terreno perdido y a través de los nuevos formatos – digital, móviles, tablets , etc, consigan recuperar el encanto que entonces tenían, con material multimedia, información diferenciada de la habitual y por supuesto y lo más importante, actualizada.

Pero al final, creo que nada va cambiar, que los medios de comunicación por cuestiones lógicas de adaptarse a los tiempos que corren, se deben reciclar o desaparecer, así son las normas de juego en esta partida de la prensa escrita – otro aspecto sería el actual modelo de televisión -, la sangría laboral sigue sin parar en los medios escritos tradicionales, con más despidos y contratos sostenidos con peores sueldos, para intentar salvar un modelo de negocio que si o si debe cambiar, pero desde sus cúpulas.

La pregunta sería: pretenden ellos cambiarnos con sus lobbys de poder y presión? Pretenden cambiar un modelo de negocio cuando lo que hace falta es dar más poder a la propia información y dejarse de sectarismos de otras épocas y dedicarse a buscar la verdad, a informar y a ilustrar a una sociedad que poco a poco sale de su cueva, para revelarse y reclamar más capacidad de opinión y decisión en esta sociedad actual que nos ha tocado vivir.