Sentencias laborales y poco sentido común

Vemos cada día como para cualquier tema de menor o mayor importancia y ante el imposible entendimiento conciliador del trabajador y de la empresa, se acaba llegando a pleito y posteriormente obteniendo sentencia que cuando se puede recurrir, porque ya lo que diga el juez no se acepta y  la otra parte la recurre y suceden toda una lista de casos y anécdotas – por llamarlo de algún modo – donde te encuentras que todo se podría haber solucionado y evitado con un poco de sentido común. Pero pesa más el ego y el orgullo que el llegar a un acuerdo amistoso y evitar litigios y desgaste de tiempo y dinero innecesario. Parece que las sentencias suelen corregir lo que la norma no contempla en muchos casos pero me gustaría ir más allá y pensar que lo que sucede es que la gente no quiere dialogar y solo cree tener la verdad absoluta. Ya sabemos que las normas son imperfectas pero hace mucho la voluntad de cada parte en llegar a puntos de equilibrio mínimos para llegar a acuerdos que quitarían carga a los juzgados de lo social y mejorarían las relaciones laborales ya de por sí bastante intoxicadas.

Por lo habitual veo siempre una posición de fuerza en cada lado – trabajador y empresa – y una lucha, muchas veces sin razón, para llegar a litigios que suponen sentencias algo sorprendentes por la temática – como puede ser la última de la empanadilla o la de las fotos ofensivas de facebook – , creo que son casos que pasaban y pasarán, quizás ahora con más repercusión por la prensa y las redes sociales. Pero no debemos olvidar que las leyes se perfeccionan con el uso y en eso deben aprender a medirlas y a usarlas con criterio, los trabajadores y las empresas.

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Contratos de trabajo “culturales”

Hoy por hoy está muy extendido, como una práctica más bien social, superando cualquier norma vigente, donde cualquier trabajador en el 75% o más de empresas antes de convertirse en un empleado fijo en su empresa u organización debe tener un contrato temporal – técnicamente son los contratos eventuales por circunstancias de la producción – vamos el contrato que toda empresa hace para ver si su nuevo empleado vale o no vale – merece o no merece para quedarse fijo en la empresa. Dicho lo cual la anécdota viene cuando un día , no hace mucho, un cliente me dijo , es que tengo un vecino que tiene un negocio y me ha dicho que puedo hacer el contrato temporal a mis trabajadores. Mi respuesta al email fue: su amigo necesita un correcto asesoramiento laboral. Añado el dato que era una empresa del sector turístico con lo que todavía lo hace más complicado y divertido. Parece que las leyendas urbanas en materia laboral son el pan nuestro de cada día y algunos empresarios, no todos – (hay muchos que lo hacen bien) – se creen más lo que les dice un amigo o vecino que lo que les recomienda su graduado social/asesor laboral.

Seguid así……..que viviremos en riesgo permanente.

Employer “mierder”

Volver a escribir y ser políticamente incorrecto, no deberían ir de la mano, pero en ocasiones no queda más remedio. Ese buenísmo inventado, superficial y marketiniano sirve muy poco cuando una empresa vende humo por encima de sus posibilidades usando la imagen “ficticia” de sus empleados para explicar las bondades de su empresa y cuando el trabajador empieza su primer día se encuentra en que todo lo hablado hasta ese momento no vale para nada. Para poner en valor la empresa donde uno trabaja se debe hacer desde: primero, desde la más estricta legalidad y segundo , siendo capaz de retener y captar talento para potenciar todo lo bueno de su empresa, para que de forma natural, la propia organización atraiga todo el activo necesario para desarrollar y hacer crecer su empresa y/o organización. Lo demás solo sirve para sectas adictas al like y al me gusta o al compartir, como más os guste. En estos meses ya he visto como muchas empresas siguen buscando desesperadamente el “maná” – nuevos empleados – que suplan a los anteriores que se fueron por no se que motivo pero claro es más barato rotar que tener una visión general de las personas para ahorrar dinero y mejorar la imagen de la empresa. El día que trabajen los monos o los robots no os lamentéis.

Las comunidades de práctica

Mariano Sbert

Publicado el día 06/10/2014 en Agencia de Aprendizaje 

Siguiendo esta línea de artículos en los que nos referimos a elementos que forman parte o deberían formar parte del aprendizaje en las organizaciones y que nombré en la entrada El aprendizaje en las organizaciones punto de partida  en éste hablaremos de las comunidades de práctica (sin la s final).

Vamos a ello, consciente de que mi papel va a ser de curador, de recoger conocimiento de otros, mezclarlo y presentarlo de forma que ayude a dar a conocer esta “herramienta” a la que personalmente le doy mucha importancia en el desarrollo de los profesionales y las organizaciones.

Wikipedia dixit:  “Las comunidades de práctica son grupos sociales constituidos con el fin de desarrollar un conocimiento especializado, compartiendo aprendizajes basados en la reflexión compartida sobre experiencias prácticas. Etienne Wenger ha estudiado las Comunidades de práctica y las ha definido como un “grupo de personas que comparten…

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